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¿Cómo se desarrolla el cáncer?

5 enero, 2019

Por décadas la palabra cáncer ha adoptado una connotación totalmente negativa, tal vez merecidamente por las innumerables vidas que ha segado, como por las profundas secuelas que ha causado a quien ha tenido la enfermedad o el dolor que produce en la familia que lucha junto al enfermo.

Las buenas noticias son que en las ultimas décadas se han llegado a entender mejor algunas de las causas del cáncer. Actualmente hay a disposición buenos consejos de cómo prevenirlo, mejor aún, hoy es más fácil diagnosticar la enfermedad en una etapa más temprana, lo que permite combatirla a tiempo con mayores probabilidades de curarla.

En palabras llanas, el término «cáncer» se refiere a las enfermedades en que una de las muchas células que componen el cuerpo humano se altera de tal manera que se duplica inadecuamente una y otra vez sin control, y produce millones de células igualmente afectadas, algunas de las cuales pueden migrar a otras partes del cuerpo, y con el tiempo, invadirlo por completo si no se detiene este descontrolado proceso de reproducción. En una analogía muy simple, sería como sacar copias de manera indefinida de un documento dañado sin poder detener la fotocopiadora.

¿Por qué se salen algunas células del molde, por decirlo así, y se reproducen de manera anormal?

¿Cómo se desarrolla un cáncer?

Tal como un laberinto está formado de diversas encrucijadas o caminos complejos para confundir a quien se adentre en él, de manera parecida, poder determinar a ciencia cierta cuales son las causas de cómo se desarrolla un cáncer es sumamente complicado.

¿Causan cáncer los virus, los genes, las reacciones del sistema inmunológico, las sustancias químicas, el ambiente, sustancias toxicas en el cuerpo, combinaciones de todos estos factores u otra cosa? ¿Mediante qué proceso se hace maligna una célula y posteriormente se disemina?

Célula tumoral

El desarrollo de un cáncer es un proceso que abarca varias etapas en las que una célula normal se transforma en una célula tumorosa bajo la interacción de varios factores internos o externos. Mientras las células se vuelven más anormales, desarrollan más capacidades agresivas, llegando a dañar incluso las células de órganos cercanos a su reproducción.

En el proceso normal de una célula, esta se divide creando otra, cómo, por ejemplo, las células que se forman para cicatrizar la piel después de una herida. Pero estas células divididas tienen la particularidad que poseen mecanismos de control que evitan la reproducción indefinida y después de un tiempo programado mueren.

Pero en un proceso misterioso e inexplicable, la célula tumoral pierde la capacidad de destrucción y se divide casi indefinidamente. Esta reproducción celular en serie forma unos tejidos tumorales que en su división descontrolada puede dañar y cambiar a los tejidos normales.

No todos los cánceres forman tumores, ni todos son malignos, de hecho, hay tumores que se consideran benignos debido a su comportamiento inofensivo.

¿Cómo puede propagarse un cáncer por el cuerpo?

El cuerpo humano es una vecindad de células, donde las normales permanecen en el tejido del que forman parte, pero las anormales o cancerígenas tienen la capacidad de invadir y agredir a otros órganos y tejidos por su cercanía, o través del sistema sanguíneo o linfático. A este proceso de colonización, por así llamarlo, por parte de las células cancerígenas se le conoce como metástasis.

A la metástasis o diseminación agresiva del cáncer, hasta sitios distantes del cuerpo diferentes al origen primario, se le debe el carácter letal de la enfermedad. De hecho, un especialista médico puede extirpar un tumor primario con relativa facilidad, pero un cáncer que se ha propagado en varias partes del cuerpo, impide la intervención quirúrgica con éxito, lo que disminuye así la perspectiva de curarlo o erradicarlo.

¿Qué es una lesión precancerosa?

Lesiones blancas y premalígnas

Como se mencionó anteriormente, el desarrollo del cáncer es un proceso que abarca varias etapas, es decir, evoluciona de forma gradual.

Como su nombre lo indica, una lesión precancerosa es aquella que antecede a un cáncer (transformación maligna) y que progresa con capacidad de invasión mayor. También se le conoce como lesión premaligna. Hay varios factores a tomar en cuenta cuando se habla de lesiones precancerosas:

1. La lesión considerada como precancerosa está asociada con un riesgo incrementado de desarrollar un cáncer.

2. Cuando la lesión precancerosa evoluciona hasta convertirse en un cáncer, las células malignas por lo general tienen su génesis en células situadas en el precáncer.

3. El tejido de la lesión precancerosa es diferente del tejido normal del cual se originó. A su vez, una lesión precancerosa es muy diferente en sus propiedades moleculares al cáncer que resulta de su evolución.

4. Los métodos científicos y médicos permiten identificar a tiempo y diagnosticar la aparición de una lesión en los tejidos. De allí, la importancia de detectar este tipo de lesiones para atacarlas rápidamente y aumentar la posibilidad de éxito al erradicarla.

¿Cómo influye la herencia en la aparición de un cáncer?

Existe un complejo vínculo entre los genes que heredamos de nuestros padres y el cáncer que afecta con más frecuencia a algunas personas. En el caso de otras, son los cambios en los genes que se originan en una célula durante el transcurso de su vida lo que origina la mayoría de los cánceres.

Por tratarse de una enfermedad tan recurrente, no es raro que en algunas familias haya un miembro o varios que hayan padecido este flagelo. ¿Entonces, influye la herencia en la aparición de un cáncer? No es posible afirmarlo categóricamente, pero se debe tomar en cuenta lo siguiente:

1. No todos los cánceres son hereditarios. En muchos casos se debe a que los miembros de una familia se ven expuestos a los mismos factores de riesgo o hábitos dañinos, como por ejemplo, el de fumar o la obesidad, que aumentan el riesgo de desarrollar la patología.

2. En otros casos, se le puede llamar «cáncer hereditario», pero no porque la enfermedad se transmita por herencia, sino más bien, lo que se hereda es el gen anormal que puede desarrollar el cáncer. Los médicos suelen decir en estos casos, que «se hereda la predisposición».  En estas circunstancias, no está mal si una persona con comprobados hechos familiares de cáncer desee asesorarse e incluso someterse a pruebas genéticas que le permitan estar preparado para afrontar esta realidad.