Saltar al contenido

¿Conoce qué son las aftas?

27 diciembre, 2018

Las irritaciones bucales y lesiones orales, preceden hinchazón, manchas, llagas en la boca, labios o lengua. Aunque existen numerosos tipos de afecciones y desórdenes que se pueden presentar en la cavidad bucal, las más comunes son las aftas.

Estas son también conocidas como úlceras aftosas, que son unas pequeñas lesiones con poca profundidad, que se desarrollan en los tejidos blandos de la boca o en la base de las encías. A diferencia de los herpes labiales, las aftas no se presentan en la superficie de los labios y tampoco son contagiosas. Sin embargo, estás pueden ser dolorosas y dificultar hábitos como el hablar o comer.

Quienes tienen estas llagas, sufren molestias o ardor en el momento de ingerir bebidas como café o zumo de naranja. Hay personas que las padecen en ocasiones puntuales y otras que las han tenido desde que eran niños.

Se dice, que más de un tercio de la población mundial tienen o han tenido alguna vez, este tipo de lesiones bucales.

Esta afección generalmente desaparece en dos semanas. Cuando se presenta durante un periodo largo de tiempo, es necesario acudir a la consulta de un médico u odontólogo, quienes serán los encargados de hacer el diagnóstico y así poder recetar los medicamentos necesarios.

¿Qué son las aftas?

Afta dentro de la mucosa oral

Son una serie de llagas abiertas que aparecen dentro de la mucosa de la cavidad bucal, en lugares como la lengua, paladar blando, interior de las mejillas o encías.

Tienen forma ovalada o redondeada y generalmente presentan un color blanquecino o amarillento con el halo de color rojizo alrededor. Estas afecciones pueden tener un tamaño de entre los 3 y los 8 milímetros. Puede presentarse una sola llaga o en grupos de hasta 20, lo que puede resultar muy doloroso.

No son causantes de mal aliento y no son contagiosas. Son comunes en adolescentes y adultos jóvenes, pudiendo disminuir su aparición con el pasar de los años.

La causa precisa de las aftas, sigue siendo confusa, aunque los investigadores aseguran que estas pueden deberse a factores inmunológicos.

Los posibles desencadenantes de las aftas incluyen:

  • Lesiones provocadas por el cepillado excesivo, percances deportivos o un mordisco accidental en la mejilla.
  • Dentífricos y enjuagues bucales que contienen químicos irritantes.
  • Sensibilidad alimentaria, particularmente al chocolate, café, fresas, nueces, queso y a los alimentos condimentados o ácidos.
  • Una dieta carente de vitamina B-12, zinc, ácido fólico o hierro.
  • Respuesta a diferentes bacterias bucales.
  • Helicobacter pylori, que son bacterias causantes de las úlceras pépticas.
  • Cambios hormonales durante la menstruación.
  • Estrés emocional.

¿Cómo se puede evitar?

Buenos hábitos de higiene bucal

Las aftas pueden ser recurrentes, aunque es posible que se pueda reducir la frecuencia de aparición siguiendo estos consejos:

Precaución con lo que se come:

Hay que evitar aquellos alimentos que pueden irritar la mucosa bucal, como galletas saladas, especias, alimentos salados y frutas ácidas, como la piña y las naranjas. Escoja alimentos saludables. Para evitar deficiencias nutricionales, es recomendable el consumo de verduras, frutas y granos, que son alimentos ricos en vitaminas y minerales, necesarios en el organismo.

Buenos hábitos de higiene bucal:

El cepillado regular después de las comidas y el hilo dental una vez al día, puede mantener la boca limpia y libre de alimentos que puedan provocar la aparición de aftas. Utilice un cepillo suave para prevenir la irritación en los tejidos delicados de la boca, y evite las cremas dentales y los enjuagues bucales con componentes fuertes.

Protege tu boca:

Si usas aparatos dentales, debes consultar con el dentista acerca de las ceras ortodóncicas para cubrir los bordes afilados.

Controla el estrés:

Los científicos sugieren que factores emocionales como el estrés, pueden influir en la aparición de estas llagas, así que un buen manejo de las tensiones es necesario. Una de las mejores opciones, es hacer ejercicios o diversas actividades relajantes.

Síntomas de las aftas

Síntomas de las aftas

Estas comienzan con la aparición de un bulto rojo, que luego puede desencadenar en una herida abierta, que produce dolor u ardor en la persona. Hay que destacar que este tipo de lesiones no son graves, sin embargo, pueden provocar molestias en el momento de comer o beber, e incluso cuando la persona habla.

Estas son fáciles de reconocer, ya que presentan las características mencionadas anteriormente.

El dolor de estas afecciones puede tener una duración de entre 7 y 10 días, todo depende del tamaño de la lesión. En ciertos casos pueden presentarse acompañadas de otros síntomas como inflamación de ganglios linfáticos, malestar general o fiebre. Un médico es quien debe evaluar la sintomatología y determinar que efectivamente el paciente sufre de aftas.

Diagnóstico y tratamiento de las aftas

En la actualidad no existe ningún medicamento milagroso o sustancia que pueda mejorar o desaparecer estás úlceras de un día para otro. Los tratamientos actuales sólo tienen el objetivo de acelerar el proceso de cicatrización de estas afecciones bucales, que generalmente pueden sanar en una o dos semanas sin aplicar ningún tratamiento.

Hay que destacar, que el médico es el único que puede recomendar un fármaco adecuado para tratar estas afecciones, que generalmente están compuesto de antiinflamatorios y corticoides.

También existen una serie de recetas caseras que prometen ayudar a reducir los síntomas de las aftas, en este caso, hay que tener precaución a la hora de escoger este tipo de métodos, para que no empeoren más.

Algunas de las opciones más recomendadas son:

  • Enjuagarse, haciendo uso de una solución elaborada con leche de magnesio o bicarbonato de sodio diluido en agua.
  • Usar agua oxigenada diluida en agua natural y aplicar con un algodón directamente en la lesión

¿Cuándo es necesario consultar a su médico?

A pesar de que estás lesiones son benignas, en casi todos los casos, estas pueden ser el reflejo de otros padecimientos sistémicos e inmunológicos, por ello la revisión de un especialista, es necesaria cuando se presentan las siguientes situaciones:

  • Estas tienen un tamaño muy grande.
  • Cuando estás se vuelven recurrentes.
  • Cuando tardan más de 3 semanas en desaparecer.
  • Si el área del afta muestra señales de infección.
  • Si se presentan síntomas como pérdida de peso o apetito y fiebre, ya que esto podría ser señal de otra enfermedad.
  • Si se presenta también una llaga en el área genital.