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Control de la náusea y el vómito

27 diciembre, 2018

Las náuseas y el vómito, son síntomas desagradables que todos alguna vez hemos padecido por causa de alguna enfermedad o situación. La mayoría de las veces son transitorias y benignas, sus efectos desaparecen en un par de horas o en el peor de los casos, en pocos días, dependiendo de qué tan grave sea el origen.

Una mujer embarazada es propensa a las náuseas, especialmente en las primeras 12 semanas, también es común en las personas después de tomar grandes cantidades de bebidas alcohólicas. Sin embargo y muchas veces, las náuseas y vómitos pueden indicar la presencia de una enfermedad grave, con un síntoma general e inespecífico que llama la atención sobre un problema en el cuerpo que no siempre es fácilmente detectable, como las infecciones por bacterias, consumir alimentos en mal estado, entre otros. También es muy común cuando se realizan los tratamientos de radioterapia o quimioterapia contra el cáncer.

No es lo mismo tener náuseas (malestar estomacal, sentimiento de repugnancia y rechazo) a vomitar (devolución de los alimentos desde el estómago), a pesar de estar relacionados, es posible que podamos sentir nauseas sin llegar a vomitar o viceversa. La frecuencia del vómito en nuestro cuerpo causa deshidratación, debilitamiento, pérdida de peso, entre otros síntomas, los cuales pueden ser muy peligrosas para nuestra salud.

Hacia el control de la náusea y el vómito

Hacia el control de las náuseas y el vómito

El control de las náuseas y los vómitos es un problema significativo para los pacientes que reciben quimioterapia. No obstante, con la introducción de agentes más nuevos, incluidos los antagonistas 5-HT3, después de la quimioterapia ha mejorado mucho, pero no siempre es óptimo. Aunque existe una limitación intrínseca a la eficacia de los fármacos antieméticos,  puede reducirse aún más  no se utilizan adecuadamente.

En algunas circunstancias, los antieméticos más nuevos pueden ser innecesarios y se puede establecer un mejor control de las náuseas y los vómitos mediante el uso de agentes más antiguos. Las náuseas y los vómitos provocados por la quimioterapia, son uno de los procesos desfavorables más angustiantes.

La prevalencia de la medicación antiemética consistente con las pautas y el control de la quimioterapia, se averiguaron retrospectivamente en pacientes con cáncer de mama quienes tomaban el primer ciclo de AC. Los riesgos para la quimioterapia se analizaron mediante el análisis de regresión logística multivariada. El efecto de la olanzapina añadida a la medicación antiemética estándar sobre la incidencia del tratamiento, se apreció consecutivamente en pacientes apartados que recibieron el primer ciclo de quimioterapia AC.

Clasificación de los tipos de náuseas y vómitos por tratamientos

Clasificación de los tipos de náuseas y vómitos por tratamientos

Riesgo emetógeno

El riesgo emetógeno se produce durante el proceso de quimioterapia para el cáncer, los elementos que provocan náuseas y vómitos son múltiples. Están los factores relacionados con el medicamento utilizado, en el cual dependiendo de su riesgo emetógeno, podemos diferenciar tres grupos de quimioterapia: Potencial alto: 60% vómitos, grados IV y V Potencial medio: entre 30 y 60% vómitos, grado III Potencial bajo: 1.2

Factores relacionados con el paciente: Condición general alterada, alto rendimiento, edad joven (3) Definición de riesgo emetógeno Dependiendo de la duración antes de que ocurra el vómito, hay tres tipos de vómito: agudo, tardío o anticipado.

Vómitos agudos: Surgen en las primeras 24 horas luego de la administración de citostáticos. Una liberación de serotonina (inducida por citostáticos) en la zona quimiorreceptora, estimula sus receptores 5-HT3. La zona quimiorreceptora envía impulsos al centro del vómito cerebral.

Vómitos tardíos: Aparecen entre dos y siete días después de la administración de citostáticos. Sus mecanismos aún no se conocen claramente.

Vómitos tempranos: Aparecen antes de la administración de citostáticos. Se relacionan con un reflejo parecido al de Pavlov en relación con los vómitos que sucedieron durante curas anteriores.

Tratamiento terapéutico

También hay remedios naturales para aliviar las náuseas y los vómitos

Las distintas clases terapéuticas favorables para controlar las náuseas y vómitos provocados por la quimioterapia son: anti-5-HT3, gastroprocineticos, corticosteroides, neurolépticos y benzodiacepinas (Tabla 2).

Antes de descubrirse la anti-5-HT3, los antieméticos recomendados eran los gastroprocinéticos, los cuales aún realizan un papel significativo en la prevención de las náuseas y los vómitos después de la quimioterapia. Actúan por acción antidopaminérgica, central y periférica, en altas dosis permiten un bloqueo de los receptores 5-HT3. Últimamente anti-5-HT3 los ha desplazado debido a tener un resultado mejor en el control de las náuseas y vómitos agudos o tardíos.

Su manera de actuar, es un bloqueo selectivo de los receptores 5-HT3, evitando así la acción de la serotonina en la región quimiorreceptora. Los neurolépticos se usan menos, sin embargo conservan un lugar en asociación de casos severos, porque su acción es fundamentalmente antidopaminérgica. Finalmente, los corticoides son efectivos combinados con un anti-5-HT3 o un gastroprocinético por una razón desconocida. Las benzodiacepinas se utilizan por sus propiedades ansiolíticas, son más efectivos en el vómito anticipado.

Prevención del vómito agudo La combinación de anti-5-HT3 y corticosteroides es el tratamiento a elegir. Recomendamos la vía intravenosa, 30 minutos antes de la administración de la quimioterapia. Las diferentes moléculas (granisetrón, ondansetrón o tropisetrón) tienen eficiencias equivalentes.

Prevención del vómito tardío No hay un procedimiento concreto establecido. Sin embargo, recomendamos seguir con el tratamiento oral con anti-5-HT3 y corticosteroides entre tres a cinco días después de la quimioterapia altamente emetógena.

Prevención del vómito anticipado Lo recomendable es una prevención óptima durante las primeras curas. El mejor tratamiento puede ser las benzodiacepinas.

Medicamentos recomendados

El uso de antihistaminicos bloquean la histamina

En la actualidad, podemos adquirir distintos medicamentos especiales para prevenir, disminuir o controlar el mareo, las náuseas y el vómito, los cuales actúan directamente en el cerebro, controlando el vaciamiento gástrico.

Estos son algunos de los medicamentos para el vómito que podemos conseguir en cualquier farmacia, sin necesidad de un récipe médico: Domperidona, conocida en el mercado como Motilium, Seronex o gastroflux, es un antiemético utilizado en trastornos digestivos.

Cinarizina, ciclizina, prometazina: estos medicamentos son usados especialmente cuando la causa de las náuseas es por problemas del oído y la enfermedad del movimiento, ya que pertenecen al grupo de antihistamínicos que bloquean la histamina 1 (H1) del cerebro, donde se crean los efectos del cuerpo, en respuesta a los productos químicos.

Metoclopramida, este medicamento facilita el vaciamiento gástrico, es un antiemético y agente procinético, utilizado para tratar los vómitos y las náuseas, relacionados a los trastornos de la motilidad gastrointestinal. Podemos comprarlos en las farmacias con el nombre de Plasil.

Dimenhidrinato, es utilizado especialmente en mujeres embarazadas y niños, bajo las recomendaciones de un médico. Se le conoce comercialmente como Dramamine y ayuda de manera eficaz a combatir náuseas, vómitos y mareos.Para las náuseas causadas por algunos tipos de cáncer, estos medicamentos recibidos a través de una vena (IV) o por vía oral, pueden ayudarnos a prevenir el retraso de las náuseas y los vómitos: Aprepitant; (Emend); Dolasetron (Anzemet); Granisetrón (Kytril); Ondansetrón (Zofran); Palonosetrón (Aloxi).

Otros medicamentos que podemos ingerir son el metoclopramida y domperidona; ya que ambos ayudan a vaciar el intestino y estómago; el dexametasona ayuda en la inhibición de las náuseas; granisetrón, ondansetrón y el palonosetrón, estos tres últimos bloquean la serotonina química llamada 5-HT en el intestino y el cerebro.