Saltar al contenido

Falsas creencias sobre el colesterol 

4 febrero, 2019

El colesterol es un lípido que se encuentra en los tejidos del cuerpo y en el plasma de la sangre. Sus funciones consisten en crear la membrana del plasma y regular la entrada y salida de sustancias en la célula. Abunda en las carnes rojas y en los lácteos. Su presencia en cantidades moderadas es vital para la funcionalidad del metabolismo.

En últimos años, se ha especulado e investigado sobre qué alimentos y en qué cantidades deben de consumirse para la conservación de la salud y el marketing ha provocado que aparezcan diversas dietas light o libres de colesterol, gluten y azúcares según lo que dicta la moda del momento. Este fenómeno aunado con la información contradictoria en la web, han generado mitos y creencias sobre los alimentos.  Además, se han generalizado conceptos y prácticas que no pueden ser universales ya que todos los cuerpos no tienen las mismas predisposiciones genéticas, los mismos hábitos alimentarios y el contexto ambiental.

Una de estas generalizaciones es la estigmatización del colesterol.

Dicen que el colesterol alto afecta la salud

Según el médico, PhD Uffe Ravnskov, unos de los mitos más aceptados en la medicina afirma que el elevado nivel de consumo de la grasa animal en la dieta perjudica el corazón y las arterias.

Sin embargo, el colesterol desempeña un importante rol en la salud cerebral y en la la memoria. Es indispensable para la producción de células y hormonas sexuales, así como para la vitamina D.

Otro especialista, el Doctor Mercola asegura que las grasas saturadas se han asociado con enfermedades cardíacas, pero los nuevos aceites vegetales procesados cargados de grasas trans y grasas omega-6 oxidadas son los que ocasionan el aumento de riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Un estudio concluyó que al sustituir a las grasas saturadas por aceite vegetal, se disminuyó el colesterol en un 14%  por cada 30 puntos menos de colesterol total pero hubo una probabilidad 22% mayor de muerte.

Mitos más comunes del colesterol

El colesterol no es un veneno, sino una sustancia necesaria para el funcionamiento de las células. El nivel alto de colesterol no es perjudicial en sí mismo, sino que es un indicador del desequilibrio de los sistemas del cuerpo que puede estar afectado por el estrés, enfermedades latentes y la vida sedentaria.

Otro de las creencias asegura que el alto nivel de colesterol promueve la arterioesclerosis y las enfermedades coronarias. Aunque muchos estudios han comprobado que las personas con bajos niveles de colesterol en la sangre desarrollan arterioesclerosis, tanto como los pacientes con altos niveles de colesterol, se ha demostrado que quienes han tenido un ataque cardíaco no habían comido más grasa que los demás pacientes.

El cuerpo produce tres o cuatro veces más colesterol del que se suele consumir. Cuando se come poco, el cuerpo aumenta la producción de colesterol y disminuye cuando se consume en grandes cantidades.

Los huevos no son dañinos

Una de las creencias relacionadas con la dieta para reducir el colesterol es la recomendación de consumir margarina en vez de mantequilla. No obstante, ambas tienen un nivel alto de grasas, por lo que las dos deben de consumirse con moderación. También se afirma que los huevos tienen un alto nivel de colesterol. La verdad es que un huevo contiene alrededor de 213 miligramos del colesterol y el límite de colesterol diario que se recomienda es 300 miligramos. Por lo que al consumir un huevo al día, se recomienda sustituir la carne o el lácteo por verduras y frutas.

En la tradición popular, se cree que las personas con sobrepeso tienen más probabilidades de tener alto el colesterol, pero eso no es de todo cierto ya que cada quien tiene condicionamientos genéticos particulares y hábitos diferentes de vida. Por ello, existen personas delgadas que están desnutridas, son diabéticas, anémicas o sufren de hipertensión.

También se cree que las mujeres tienen menos probabilidades de tener niveles altos de colesterol.  Sin embargo, los médicos recomiendan a las damas  próximas a entrar en la menopausia, que revisen sus niveles de colesterol. La terapia hormonal posmenopáusica no previene las enfermedades cardíacas y no tienen los efectos deseados en todas las mujeres.

Los niños también pueden sufrir enfermedades cardíacas

Otra creencia masificada es que solamente las personas mayores deben hacerse los exámenes de sangre con regularidad, pero eso es falso ya que los niños y jóvenes también pueden sufrir de enfermedades cardíacas y otras dolencias debido a hábitos inadecuados.

Hoy en día, las personas consumen medicamentos como las estatinas para reducir los niveles de colesterol en la sangre y prevenir enfermedades cardiovasculares. Pero estas drogas producen efectos secundarios que a largo plazo pueden ser perjudiciales. Los resultados de los exámenes indican que la estatina previene la enfermedad del corazón por otros mecanismos y no necesariamente por reducir el colesterol.

Siempre lo más saludable es mantener una dieta balanceada, tomar agua con regularidad, respetar los ciclos de sueño y descanso; dejar el hábito del tabaco y llevar una vida física y mental activa.

Ante cualquier duda, lo mejor es acudir al médico.