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¿Qué causa el dolor en pacientes con cáncer?

5 febrero, 2019

El cáncer es una enfermedad que impacta en la calidad de vida de los pacientes afectados en múltiples formas. Una de ellas es la manifestación del dolor, que puede presentarse en diferentes niveles y según el tipo de cáncer diagnosticado.

Esta enfermedad también es conocida por ser silenciosa, es decir, pocas veces revela algún tipo de dolor entre los síntomas que presenta, es por esa razón que en la mayoría de los casos se manifiesta cuando ya se trata de una etapa muy avanzada de cáncer.

La principal causa del dolor en pacientes con esta enfermedad es debido a la presión que ejercen los tumores a medida que crecen en el cuerpo, bien sea en los huesos u órganos. Por otro lado, puede estar vinculado a muchas razones como:

  • El tipo de cáncer.
  • La resistencia al dolor del paciente.
  • La etapa en la que se encuentra la enfermedad.
  • El tratamiento empleado para combatir el cáncer.
  • Otras enfermedades que se complican con el cáncer.

Dolor en pacientes con cáncer

Dolor en pacientes con cáncer

Que el cáncer sea una enfermedad difícil de erradicar no significa que tenga que ser dolorosa, existen muchos tratamientos que intentan evitar que el paciente presente algún tipo de dolor mientras se lleva a cabo el procedimiento para combatirlo. Aunque ese tratamiento depende, en muchas ocasiones, del tipo de dolor que padezca el paciente.

Existen ciertos niveles de dolor que determinan el desenvolvimiento del paciente en su vida cotidiana. Es posible que sienta dolor en algunas actividades que desarrolla a lo largo de su día, pero que no necesariamente le afecte al punto en que tenga que dejar de moverse.

Otros pacientes pueden manifestar un dolor realmente agudo, en la mayoría de los diagnosticados con cáncer en etapa avanzada, el nivel de dolor que se presenta suele ser insoportable, a tal punto que necesitan de tratamientos con radiación para reducir las dolencias, más allá que para combatir al mismo cáncer.

El dolor de la enfermedad también puede variar según el tipo de paciente. Si el historial médico de una persona describe otros tipos de cáncer o enfermedades que se hayan complicado con la aparición del tumor, es posible que presente dolor dependiendo de las complicaciones que tenga.

Por otro lado, la edad de los pacientes también juega un papel fundamental en la determinación de una dolencia causada por cáncer. Por ejemplo, un niño pequeño puede presentar dolor y manifestarlo a través del llanto, esto sucede debido a que son más sensibles. Pero muchos jóvenes o adultos pueden pasar por alto “una pequeña molestia” sin darse cuenta de que puede ser causada por esta enfermedad. Lo mismo sucede con personas de la tercera edad que pueden confundir el dolor del cáncer con padecimientos típicos de la vejez.

¿Cuáles son los tipos de dolor?

Los tipos de dolor que presenta el cáncer se puede determinar de dos formas: según el nivel o umbral del dolor y según la enfermedad y su tratamiento.

Según el nivel de dolor:

Dolor crónico
  • Dolor agudo: Este tipo de dolor es duro, afecta seriamente la calidad de vida de los pacientes. Se presentan en formas de “punzadas” y puede lastimar gravemente. Suelen desaparecer y duran poco tiempo si se utilizan medicamentos para controlarlos.
  • Dolor crónico: Se presenta constantemente, es muy difícil que desaparezca si no se trata correctamente. Los pacientes pueden bajar considerablemente su calidad de vida y actividades cotidianas, también es posible que tengan cambios de humor drásticos.

Según los tipos de dolor:

Dolor neuropático
  • Visceral: Se describe como un tipo de dolor interno y se origina por la presión en los órganos, se presenta más a menudo en cánceres que afectan el tejido de los órganos como pulmones, riñones, estómago, páncreas, etc.
  • Somático: Este tipo de dolor también es agudo se localiza en partes del cuerpo como la piel, huesos, músculos.
  • Neuropático: El dolor de este tipo es muy desagradable y se presenta en forma de comezón o sensación quemante, también puede manifestar temblores y hormigueo.
  • Desencadenado: Se produce “accidentalmente” cuando se realiza un movimiento rápido o repentino, se siente como punzadas pero no es constante.
  • Impredecible: Aparece sin causa alguna, y puede no volver a presentarse.

Según el tratamiento:

Dolor por la quimioterapia
  • Procedimientos: Durante los procedimientos o exámenes rutinarios en pacientes con cáncer puede presentarse algún tipo de dolor. Depende del procedimiento que se esté llevando a cabo. Puede suceder durante biopsias o pruebas en las que no se requiere anestesia.
  • Cirugías: El dolor causado por cirugías es muy común, sobre todo durante la eliminación de tumores, estos pueden extenderse a lo largo de la recuperación.
  • Quimioterapia y radiación: Uno de los efectos secundarios de estos tratamientos es la lesión en distintas áreas del cuerpo, que pueden ser desde quemaduras hasta llagas que pueden causar dolor intenso.

Algunas estrategias de alivio del dolor

Los masajes alivian el dolor y relajan al paciente
  • Analgésicos: Son los principales aliados de los pacientes con cáncer que presentan dolores agudos, ya que atacan el origen del dolor para desaparecerlo o reducirlo considerablemente. Existen muchos tipos de analgésicos, es importante consultar con el médico cuáles serían más efectivos para el tipo de dolor que presenta.
  • Bloqueo nervioso: Esta estrategia para aliviar el dolor es muy recurrente por pacientes que son alérgicos a los analgésicos o no consiguen alivio a través de ellos. Consiste en realizar una inyección de anestésico en la médula espinal para bloquear la reacción de los nervios que produce el dolor. Para mantener el bloqueo debe administrarse la anestesia con frecuencia.
  • Fisioterapia: Es un método poco invasivo y puede aliviar dolores relacionados con los músculos y huesos. Esta técnica ayuda a relajar la tensión en el cuerpo y reduce la sensación de dolor. Además es muy bien aceptado por aquellas personas que rechazan los medicamentos debido a adicciones o que desean recurrir a formas más naturales.

Por último, es importante tener en cuenta que el paciente no tiene por qué sufrir dolor durante el tratamiento contra el cáncer, este puede ser controlado. Por otro lado, cuándo se padece de esta enfermedad se suelen ignorar ciertos dolores que pueden ser señales clave que ayuden a determinar anormalidades. Siempre se debe notificar al médico los dolores y la frecuencia con la que se padecen.