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¿Qué es la Enfermedad de Buerger?

20 enero, 2019

Es una enfermedad que afecta principalmente los vasos sanguíneos de las manos y los pies. Este padecimiento tiene la particularidad de generar coágulos de sangre que obstruyen o impiden la buena circulación del flujo sanguíneo en los miembros.

Su nombre científico es tromboangeítis obliterante y se le debe al médico cirujano, urólogo y patólogo de origen austríaco Leo Buerger.

Este científico definió la enfermedad como una vasticulitis de los vasos sanguíneos pequeños y medianos, específicamente de los brazos y los piernas. Buerger descubrió que el padecimiento se genera como consecuencia de una hinchazón o inflamación de los pequeños vasos sanguíneos que se ven obstruidos o bloqueados producto de una trombosis interna. Esta afección hace que la sangre no llegue debidamente a las puntas de los dedos.

Tras muchos años de estudios Buerger descubrió que la enfermedad comienza en los brazos y piernas y con el paso del tiempo afecta las manos y los pies, y puede resultar en la inmovilidad de los miembros. El científico descubrió también que las arterias pueden verse más afectadas que las venas.

¿Pero… cuál es la principal causa de la enfermedad de Buerger?

Fumar la primera causa de la enfermedad de Buerger

El consumo del tabaco es la principal causa de la enfermedad. Sin embargo, según algunas teorías científicas, también puede ser causada por una bacteria llamada Enterobacter cloacae que está presente en el aparato digestivo de los seres humanos. Otras investigaciones han sugerido que un individuo con alguna predisposición hereditaria puede también desarrollar la enfermedad.

Pero en definitiva, es el hábito de fumar cigarrillos el principal detonante de la enfermedad de Buerger. Son los fumadores habituales quienes tienen mayor susceptibilidad a este padecimiento.

Curiosamente la ciencia no ha determinado cómo es que el tabaquismo contribuye en el desarrollo de la enfermedad, pero la mayoría de las personas con la enfermedad de Buergen han sido fumadores habituales en gran medida.

¿Cómo actúa el cigarrillo?

Por años la ciencia ha estudiado los efectos del tabaco en la salud, en referencia a la enfermedad de Buerger se ha comprobado que los productos tóxicos que componen los ingredientes del cigarrillo irritan la capa más sensible de los vasos sanguíneos. Esta irritación hace que se inflamen al punto de llegar a crear obstrucciones que impiden el buen flujo de la sangre que alimenta las manos y los pies.

Algunas estadísticas indican que existen altos números de casos de la enfermedad de Buerger en zonas del continente europeo como el Mediterráneo y el Medio Oriente; también hay altos índices en el continente asiático, esto debido al alto consumo de tabaco, tanto en cigarrillo como para masticar.

Descripción de la enfermedad de Buerger

Isquemia de los miembros inferiores

La enfermedad de Buerger es un padecimiento degenerativo, muy grave, que puede llegar a ocasionar la pérdida de alguna extremidad, principalmente las manos y los pies.

Las principales características de la enfermedad de Buerger están asociadas a la inflamación prematura y agresiva de los vasos sanguíneos pequeños y medianos que son los que ayudan a la buena circulación de la sangre hacia la punta de los dedos.

La inflamación de esos vasos sanguíneos conlleva a la obstrucción o bloqueo en las venas y las arterias, lo que en medicina se le conoce como trombosis. La ciencia ha determinado que esta a afección causa graves consecuencias en la anatomía de las extremidades, principalmente en los piernas y los brazos.

¿Quiénes son los más vulnerables a la enfermedad?

Los hombres fumadores que tengan una edad entre los 20 y 45 años son los más vulnerables a la enfermedad de Buerger. Este grupo tiene mayor tendencia por que según algunos estudios científicos son grandes consumidores de tabaco especialmente en la forma de cigarrillo, aunque también son propensos a la enfermedad los hombres que consumen tabaco para mascar como lo hacen en Indonesia y la India.

Según las cifras de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el mundo se contabilizan 1.300 millones de fumadores cada día, de los cuales 1.000 millones son hombres. De esta cifra un 35 por ciento son hombres de países desarrollados o de altos recursos, mientras que 50 por ciento habitan en países de bajos recursos. Otra cifra alarmante es que al menos 100 mil jóvenes de 18 años o menos comienzan a fumar cada día.

De aquí que sean los hombres quienes tengan mayor riesgo de llegar a padecer la enfermedad de Buerger

En relación a las estadísticas de las mujeres fumadores, las cifras señalan que cerca de 250 mil mujeres son consumidoras de cigarrillo, el 22 por ciento de estas mujeres viven en países desarrollados o considerados de altos recursos como el Reino Unido, Canadá, los países del centro de Europa y Australia. Las cifras más altas de consumo de cigarrillo en las mujeres pertenecen a países como la India, China y los Estados Unidos.

Otra cifra relacionada con el hábito del consumo de cigarrillo en mujeres es que por lo menos  9 por ciento de las fumadoras frecuentes habitan en países con una economía baja; aunque curiosamente las mujeres argentinas se ubican en el puesto 18 del ranking de las más fumadoras en el mundo.

Se ha calculado que el consumo de cigarrillo o tabaco ocasiona aproximadamente cinco millones de muertes prematuras o evitables al año. Algunas estimaciones sugieren que para el año 2030 al menos 8 millones de personas en todo el mundo morirán a causa del consumo de cigarrillo o tabaco.

El tabaco es el único producto que no sólo enferma y mata a quien lo consume, también tiene incidencia directa en la salud de quienes están cerca del fumador. De las ocho principales causas de muertes en el mundo, el consumo de tabaco o cigarrillo es el causante de seis.

Síntomas de La enfermedad de Buerger

Síntomas de la enfermedad de Beurger

Como todo padecimiento, la enfermedad de Buerger comienza con dolores generales principalmente en las manos y los pies. Sin embargo, existen algunos síntomas específicos de este padecimiento que son de considerable importancia para un diagnostico a tiempo y adecuado.

Entre los principales síntomas de la enfermedad de Buerger están:

  • Dolores frecuentes en las piernas y los pies, en los brazos y las manos. Este dolor por lo general aparece cuando se hace uso habitual y cotidiano de los miembros, mientras que cuando se está en reposo el dolor desaparece.
  • Se genera una inflamación de las venas que puede notarse o se hace visible justo debajo de la piel.
  • Los dedos de las manos y de los pies comienzan a tornarse pálidos, casi blancos, debido a la falta de circulación sanguínea hacia las puntas de los dedos. Luego adquieren un tono azulado producto de la dilatación de los vasos sanguíneos que luchan por mantener la sangre en los tejidos. Finalmente, la piel se pone oscura debido a la falta de sangre.
  • La exposición al frío de las manos y los pies comienza a doler. A este síntoma se le conoce como el fenómeno de Raynaud.
  • En la etapa más crítica de la enfermedad las personas comienzan a perder la sensibilidad en los dedos de los pies y las manos y comienza la aparición de llagas abiertas muy dolorosas.
  • La enfermedad de Buerger ocasiona dolor en la planta de los pies o lo que en medicina se llama «claudicación del empeine». Suele ser un dolor insoportable cuando se somete al pie a caminatas y ejercicio.
  • Afectación de los nervios, muerte de las arterias y venas ocasionan úlceras y gangrenas que inevitablemente llevan a la amputación.
  • Muerte de los tejidos.

¿Cómo el diagnóstico de La enfermedad de Buerger?

Si bien no existe una prueba única ni absoluta para detectar si un paciente tiene la enfermedad de Buerger, sí existen y se aplican varios estudios para poder concluir que se tiene la enfermedad.

La medicina moderna en primera instancia solicitará diferentes pruebas para descartar varias enfermedades frecuentes y que tienen manifestaciones o síntomas parecidos a la enfermedad de Buerger.

Algunos de los exámenes que solicitará el médico son:

Las pruebas de sangre

Estos análisis buscarán la detección de otras enfermedades como lupus, coagulación en la sangre, diabetes o escleroderma. Son el primer examen de rutina con el que se debe cumplir a la hora de iniciar el diagnostico de cualquier enfermedad.

El análisis o prueba de Allen

Prueba de Allen

Este análisis específico tiene por objeto verificar que exista correcto flujo sanguíneo de las arterias que llevan la sangre hacia las manos. Durante esta prueba el médico procederá a pedirle al paciente que empuñe la mano y cierre el puño con fuerza para que la sangre fluya hacia la palma y la punta de los dedos.

Durante el procedimiento presionará las arterias de cada lado con fuerza para frenar el paso de la sangre, con esto intentará que la mano pierda su color.

Seguidamente, el especialista pedirá al paciente que abra la mano y liberará la presión de las arterias, primero una y después la otra. El lapso que tarda la mano en recuperar su color natural será el indicio de que se está en presencia de un padecimiento, entre ellos la enfermedad de Buerger.

Diagnostico por angiografía

Angiografía del dedo

Se trata de un estudio radiográfico de las venas, arterias y aquellos vasos sanguíneos pequeños y medianos que no se pueden visualizar en una placa de rayos X convencional. Mediante este estudio el médico podrá obtener imágenes más exactas y precisas del estado clínico, el número, diámetro y aspecto de los vasos sanguíneos.

Para este procedimiento los médicos inyectarán al paciente un tinte especial a través de un catéter en la arteria que ayudará a visualizar con claridad las obstrucciones y bloqueos que puedan haberse en los vasos sanguíneos.

Es un procedimiento no invasivo cuando para su aplicación se utiliza un equipo de tomografía de alta tecnología y de resonancias magnéticas. Pero en otras prácticas puede llegar a ser una técnica invasiva porque la introducción de un catéter se hace a través de la arteria femoral o la vena cubital.

Esta técnica es en definitiva uno de los procedimientos que puede lograr un diagnostico más acertado de una enfermedad, especialmente la de Buerger.

Tratamiento efectivo de La enfermedad de Buerger

La primera recomendación de los especialistas para evitar la evolución de esta enfermedad es dejar de fumar. Es importante destacar que ningún tratamiento curará el padecimiento, pero sí las dolencias y las consecuencias más dramáticas de la enfermedad como la necrosis o la amputación.

Tratamiento de desintoxicación

La primera recomendación de los médicos será eliminar el consumo de tabaco, de modo que el paciente deberá  iniciar un proceso de desintoxicación para lograr dejar de fumar. En esta etapa los médicos podrán recomendar medicamentos y terapias especiales para ayudar al paciente a que elimine de su vida el hábito del cigarrillo. Durante este períodos se requiere de una alta disposición y voluntad por parte del paciente, ya que dejar de fumar no es tarea fácil según lo han señalado estudios científicos en la materia.

Entre los medicamentos recomendados estarán aquellos fármacos que no contengan o sean sustitutos de la nicotina, precisamente porque la nicotina activa la enfermedad. Afortunadamente en la industria farmacéutica existen muchos productos sin nicotina que ayudan a dejar de fumar. El control de la disminución de la nicotina será hecho por el médico a través de  pruebas en orina.

Otra alternativa para dejar de fumar será incluir al paciente en programas residenciales para abandonar el hábito del cigarrillo. Existen centros especializados, entre ellos hospitales y lugares de rehabilitación donde le darán al paciente terapias diarias para ir eliminando el deseo de consumir cigarrillos o tabaco. Para esta opción es fundamental que los pacientes tengan el apoyo, la ayuda y la compañía de sus familiares. La ciencia ha determinado que para contrarrestar los efectos psicológicos negativos de cualquier enfermedad siempre los pacientes deberán tener cerca a su grupo familiar y seres queridos.

Otras opciones farmacológicas

Para aliviar los graves síntomas de la enfermedad de Buerger existen fármacos que ayudan a dilatar los vasos sanguíneos que se ven bloqueados por los coágulos de sangre. Estos medicamentos disuelven esos coágulos y ayudan a mejorar la circulación sanguínea hacia los dedos, que son los que más sufren por la falta de sangre.

Una técnica utilizada por los médicos para disminuir los dolorosos efectos de la falta de sangre en las extremidades, es una práctica denominada «compresión intermitente», que se aplica en brazos y piernas.